lunes, 23 de abril de 2018

Cosas Curiosas de Perú: Las estatuas errantes de Pizarro

Haciendo la entrada anterior sobre la Plaza Mayor o Plaza de Armas de Lima, y buscando algunas fotos antiguas, me pareció curioso encontrarme con estas fotos antiguas de la plaza:

 Plaza Mayor en 1938.



Como puede verse, justo en el frontis de la Catedral, antes del Palacio Arzobispal, hubo una estatua de Francisco Pizarro, muy parecida a la que existe en su ciudad natal: Trujillo, en España. 

Plaza Mayor o Plaza de Armas de Lima
Esta sería una foto actual de la Plaza de Armas de Lima, con una marca en el lugar que ocupó la estatua ecuestre. En primer plano, los balcones del Palacio Arzobispal, de edificación reciente (1924).

 Estatua de Pizarro en Trujillo (España).

Pues bien resulta que el escultor (y jugador de polo) estadounidense Charles Cary Rumsey (1879-1922), creó varias estatuas ecuestres de Pizarro en bronce, con casco emplumado (que parece que no era propio de la simpleza de la armadura española de la época) y espada no muy canónica (las del ejército español eran toledanas y con guardamanos). 

La primera, no muy grande, de 1'80 metros de altura (realizada en París por la fundición Valsuani (de donde salieron obras de Renoir, Rodin, Picasso,...) con la ténica de la cera perdida, de una sola pieza), se colocó en el museo Albright-Knox Art Gallery de Buffalo (estado de Nueva York), ciudad natal del escultor (en la frontera con Canadá, la ciudad estadounidense de las cataratas del Niágara):


La segunda estatua, de 5'70 metros, estuvo en la Exposición Universal Panamá-Pacífico de San Francisco, en 1915 que celebraba la apertura del canal de Panamá, junto con otra estatua de Hernán Cortés flanqueando el edificio Tower of Jewels, el más importante de la exposición.


La estatua situada en Trujillo, fue donada por la viuda de escultor, Mary Harriman, que elegió personalmente su emplazamiento, en 1925. Previamente fue exhibida en la Sala de la Cúpula (debido a sus grandes dimensiones) del Gran Palais de París de 1927 a 1929 (en una retrospectiva de Charles Cary Rumsey fallecido cinco años antes). Ese mismo año (1929), fue colocada en Trujillo ante la presencia de Mary Harriman, Miguel Primo de Rivera, Alfonso de Orleans y el ministro plenipontenciario peruano, Eduardo S. Leguía:

 
Vídeo (muy corto) del evento.
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=e81X-vv8K4I

La estatua de Pizarro en Lima (de 6'60 metros y casi 6 toneladas) fue también donada por la viuda de Charles Cary Rumsey, Mary Harriman. Parece ser que se fundió en Nueva York, en 1910, se embarcó en 1934 y se inauguró en Lima, en su ubicación en el atrio de la catedral, un 18 de enero de 1935 en el cuarto centenario de la fundación de la ciudad.

  Inauguración de la estatua el 18 de enero de 1935, en las celebraciones del cuarto centenario de la fundación de la ciudad.

En la inauguración, el ministro español presente en el momento (Luis de Avilés y Tiscar), solicitó que junto a ella se colocara la placa en bronce de Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616) (ver entrada de Cuzco que habla de él) de Manuel Piqueras Cotolí (arquitecto español-peruano de la Plaza de San Martín en Lima, ver entrada anterior y la tumba de Pizarro en la Catedral de Lima), que había sido sufragada por la colonia española.


Por lo controvertido del personaje de Pizarro para los peruanos, la estatua fue reubicada en 1952, del atrio de la catedral, a la llamada Plaza de Pizarro, aledaña a la Plaza de Armas.

Y por segunda vez, en 2003, a media noche, desde la Plaza de Pizarro, rebautizada Plaza de Perú, en Lima, hasta su emplazamiento actual en el Parque de la Muralla (detrás del Convento de San Francisco).

 La estatua es desmontada en 2003 de la Plaza de Pizarro/Plaza del Perú

Actualmente está situada sin pedestal, en el Parque de la Muralla (detrás del Convento de San Francisco).


Emplazamientos de la estatua ecuestre de Francisco Pizarro en la ciudad de Lima

 Emplazamientos de la estatua de Pizarro en Lima a lo largo del tiempo.

lunes, 16 de abril de 2018

Paseos por Lima: Plaza de Armas, Plaza San Martín y Centro Cultural San Marcos (4/08/2016)

Salí del Convento de San Francisco paseando por las calles aledañas a la Plaza Mayor o Plaza de Armas de Lima (lugar en el que se fundó la ciudad, el 18 de enero de 1535, con trazado en damero, según las Ordenanzas para la fundación de ciudades en el nuevo mundo, del rey Carlos I):

Plaza Mayor o Plaza de Armas de Lima y Casa del Oidor
Paseando por la calle Jirón Carabaya, hacia la plaza. A la izquierda de la imagen formando una de las esquinas de la plaza (en amarillo con balcón en madera oscura), está la llamada Casa del Oidor, la edificación más antigua que queda en Lima (de finales del siglo XVI). Llamada así, pues la habitaban asesores de los virreyes, que también debían atender las quejas de pueblo, y los magistrados que resolvieran los problemas de la comunidad. Desde sus balcones, podían observarse (sin ser vistos) los acontecimientos de la plaza (corridas de toros, fiestas, mercados, algaradas...).

Ya en la plaza, vista de los balcones del Palacio Arzobispal, de edificación reciente (1924):

Palacio Arzobispal en Plaza de Armas de Lima

En una imagen antigua (del fotógrafo francés radicado en Lima Eugenio Courret*), puede verse el Palacio Arzobispal sede del Cabildo de Lima en 1860, con una tienda-almacén a pie de calle (!). Y a la izquierda, en la esquina, pueden identificarse los balcones de la Casa del Oidor:

Fuente Wikipedia: De Eugenio Courret - Compendio Histórico del Perú, Tomo V, La Independencia y la República (siglo XIX), Editorial Milla Batres, página 414., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6719506

Seguí callejeando hasta la azulada Casa de Osambela o Casa de Oquendo (1803-1808) en la calle Jirón Conde de la Superunda. Su última propiertaria (de ascendencia vasca) fue la pintora peruana María Rebeca Oquendo (casada con el chileno Joaquín Subercaseux):

Casa de Osambela o Casa de Oquendo Lima

También pasé por la calle en la que está el edificio Palacio de Torre Tagle (terminado en 1735, cuyo primer propietario fue el cántabro José Bernardo de Tagle Bracho, primer Marqués de Torre Tagle), en la calle Jirón Ucallali (y que hoy es sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú). Sus balcones y portada se consideran de los más bellos entre las casonas coloniales de la ciudad:

Palacio de Torre Tagle Lima
El problema es que la estrechez de la calle no permite tomar fotos con la necesaria perspectiva.
Palacio de Torre Tagle Lima

Quería llegar hasta la Plaza de San Martín, y observar ese equívoco del que me habían hablado entre el diseñador del monumento al general José de San Martín, y el artífice, con eso de "aquí quiero que pongas una llama":

Plaza de san Martín Lima

Plaza de san Martín Lima

Según me contaron, uno se refería a una "llama de fuego" y el otro entendió una "llama animal" (lo más lógico por estos lares):

Plaza de san Martín Lima

Pero leo que la plaza fue diseñada por el arquitecto español-peruano Manuel Piqueras Cotolí (1885-1937), y el monumento ecuestre de San Martín (de 16 metros de altura con el pedestal), por el gran escultor español-valenciano Mariano Benlliure (1862-1947) que según dice wikipedia:
"(Benlliure) no regateó ornamentos que demostraran la peruanidad de la obra. Así, en el estilo modernista imperante en la época introdujo el lema “La Nación al General D. José de San Martín”, en inscripción portada por una estatua femenina, una alegoría del Perú, como queda de manifiesto por una pequeña llama que la corona, y con las ramas del árbol de la quina que alza en sus manos. Sobre ella se presentan dos bellos desnudos femeninos de larguísima melena que representan a la gloria y a la fama respectivamente, con cornucopias, que junto a la llama y la quina forman parte esencial del escudo del Perú".
Así que el equívoco no era tal: la llama tenía que estar ahí y ser animal. 

También se dice de la estatua (hay que pensar que José de San Martín, de nacimiento argentino, pero de abuelos palentinos, había vivido y se había educado en España, incluso luchó (y destacó militarmente) en el lado español en guerras como la de la Independencia (contra Francia), pero finalmente, en América, fue el máximo artífice de las independencias de Argentina, Chile y Perú (el mayor y más arraigado bastión español en Sudameríca)):
"San Martín no se muestra en actitud bélica, como en tantas otras representaciones, sino ensimismado, concentrado en sus pensamientos, pero sin perder un ápice de marcialidad ni de dignidad. Merece comentario la postura del caballo. En toda su trayectoria, Benlliure destacó por su enorme conocimiento sobre toros y caballos, en los que se había especializado y esculpía con gran precisión y plasticidad. Dominaba la expresión y el movimiento, lo que implica una perfecta representación de la postura y de las masas musculares. Pues bien, en esta escultura concreta, la posición del caballo resulta contradictoria; mientras el tren delantero avanza con potencia y esfuerzo, el tren posterior frena y retiene el paso. Como todos los grandes artistas, Benlliure era metódico. Todos sus detalles conllevan un mensaje, no siempre fácilmente interpretable. En este caso posiblemente la postura del caballo es coherente con la actitud reflexiva del general. Probablemente avanza sumido en las dudas: cree ciegamente en su propósito liberador, pero mantiene un debate interno consigo mismo. Al fin y al cabo se está rebelando contra lo que fue su propia patria, por nacimiento y cultura. La patria de sus mayores, por la que él mismo había luchado contra el francés en tierras iberas."
Mi idea inical (entre tanto pajareo) era llegar al que ahora se llama Centro Cultural San Marcos o La Casona de San Marcos, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988.


El edificio fue inicialmente un centro de noviciado jesuita, que empezó a construirse en 1605.

La Casona de San Marcos Lima

Hasta 1767, en que pasó a ser una especie de residencia de estudiantes de la Universidad de San Marcos, llamándose Real Convictorio de San Carlos, al que no podían acceder "los que no tuviesen limpieza de Sangre, buena crianza y costumbre".   



Patio de Derecho La Casona de San Marcos Lima
Patio de Derecho.

Con el tiempo y el abandono, el complejo, pasó también por ser cuartel, almacén y ruina:

Patio de Derecho La Casona de San Marcos Lima
Patio de Derecho.

Finalmente, fue sede de la Universidad de San Marcos entre 1875 y 1966, año en que la universidad es trasladada de lugar, debido a los daños ocasionados en el edificio por un terremoto.

Patio de Letras La Casona de San Marcos Lima
Patio de Letras.

En 1989 estuvo a punto de ser demolido (!), pero un acuerdo de cooperación entre España y Perú, consiguió llevar a cabo su restauración, convirtiéndolo en uno de los edificios coloniales mejor conservados en Lima:

Patio de Letras La Casona de San Marcos Lima
Patio de Letras.

Actualmente funciona como centro cultural y de investigación, en el que se realizan exposiciones, cursos, espectáculos y actos institucionales:

Patio de Ciencias La Casona de San Marcos Lima
Patio de Ciencias.

Patio de Ciencias La Casona de San Marcos Lima
Patio de Ciencias.

El Salón de Grados (al que no pude acceder):


Este fue el periplo del día:



* Eugenio Cuorret fue un fotografo francés que desarrolló parte de su labor en Lima. Cuando, en 1935, su estudio quebró, contaba con 150.000 negativos de vidrio que formaron parte del pago como liquidación a sus trabajadores. Entre ellos estuvo la famillia Rengifo que conservó unos 54.000, donados en 1987 a la Biblioteca Nacional de Perú (BNP) para su resguardo.

lunes, 9 de abril de 2018

Paseos por Lima: Convento de San Francisco (4/08/2016)

Como para viajar al Titicaca peruano, hay que pasar por Lima, decidí aprovechar la ocasión para ver un par de edificios de la ciudad que siempre me habían quedado pendientes. Uno de ellos era el Convento de San Francisco situado muy cerca de la Plaza Mayor o Plaza de Armas:


La actual Basílica y Convento de San Francisco, también llamado San Francisco el Grande o San Francisco de Jesús, se empezó a construir en 1657 sobre los restos de antiguos templos franciscanos destruidos casi siempre por terremotos, como el sismo de 1655.


Plano del Complejo de San Francisco, que se terminó de construir en 1672 (con interior de estilo morisco) por los arquitectos o alarifes Constantino de Vasconcellos (portugués) y Manuel Escobar (limeño).
Fuente: http://elcomercio.pe/especiales/basilica-san-francisco/

El papa Juan XXIII la declaró basílica menor en 1963, y de ella dijo Ramón Menéndez Pidal: "Es el monumento más grande y más noble que erigiera en éstas tierras de prodigio la conquista".


Cuando se llega a
San Francisco de Lima, llama la atención el color amarillo y blanco de los muros (que según denuncian algunas webs ocultan restos de pintura primitiva), además de lo que llaman almohadillado en las torres de la Basílica.

Basílica y Convento de San Francisco en Lima
Fachada de la basílica con sus dos torres y su portada-retablo en madera, en la que se puede ver el escudo papal. 
A la izquierda está la entrada al convento donde quedan restos de antigua pintura sobre la nueva capa amarilla.

Detalles de la fachada (como el origen de su escudo papal).

Lamentablemente las fotos en el interior están prohibidas, por lo que todas están obtenidas de la web. Una pena, porque hay lugares y objetos francamente curiosos. Otro tema es que las visitas no son libres, sino siempre guiadas (horarios y precios en la web oficial), lo que hace que los tiempos en cada estancia estén limitados, y que la visita quede en la cabeza como fugaz y bastante superflua. 
Circuito de visitas en el primer piso (fuente: http://museocatacumbas.com)

Una vez traspasado el umbral de la puerta que da paso a las visitas guiadas al convento (situada a la izquierda del conjunto), se llega a la anteportería, portería y vestíbulo, donde impacta ver el zócalo cubierto de azulejos sevillanos que te hacen pensar estar en España. La cobertura de azulejos continúa en el claustro y llama la atención que muchos de ellos no están correctamente colocados.


Sobre los azulejos hay algunas historias como que el donante de parte de los mismos fue un acaudalado comerciante de origen español llamado Juan Jiménez Menacho, en 1643. Otra donante de azulejos fue la ¿ahijada? de Francisco Pizarro, Catalina Huanca, que pidió a España millares de azulejos o "ladrillos vidirados" para donarlos a la orden franciscana. Pero olvidó traer también a obrero(s) que supiese(n) como colocarlos, y diera(n) orden al rompecabezas que suponían, por lo que pasaron años almacenados. Esta puede ser la explicación de que muchos se encuentren invertidos, o desordenados (también pudo deberse al extravío o rotura de las piezas en tan largo viaje). La solución se encontró en la confesión de un reo el día en que iba a ser ahorcado. En dicha confesión, Alfonso Godínez conversó con el confesor tener conociminetos de albañilería, que le llevaron a a ser indultado, con obigación de tomar los hábitos, de no salir del convento, y de dedicar el resto de su vida a dar orden y colocar esas miles de piezas vidriadas.



En el Claustro, de dos alturas (en la superior se ubicarían las celdas de los monjes), con techos mudéjares en madera de cedro, paredes están cubiertas de 39 lienzos de 1671 narrando la vida de San Francisco de Asís. Debajo de ellos se descubrieron, en 1974, pinturas murales de estilo manierista italiano del primer tercio del siglo XVII.


En este momento de la visita, se accede al segundo piso por escalera principal, en la que destaca una gran cúpula mudéjar, cuya última reconstrucción data de 1970 (después de haber sufrido daños y hundimientos en diversos terremotos de 1687, 1690, 1940):

Cúpula mudejar reconstruida en la escalera principal. 
Fuente: www.archi.pe
Fotógrafo: Daniel Giannoni
(detalles sobre la reconstrucción de la cúpula en http://www.albanecar.es/la-cupula-de-san-francisco-de-lima/)

Plano de la visita en el segundo piso.

Desde la escalera, se visita la Biblioteca, que con unos 25.000 ejemplares, alberga incunables, crónicas franciscanas de los siglos XV al XVIII, un Atlas o Teatro de todo el mundo, de mediados del siglo XVII, algunos tomos del primer Diccionario editado por la Real Academia de la Lengua Española, la célebre Biblia Regia editada en Amberes entre 1571–1572 más de 6,000 pergaminos, y numerosas obras de jesuitas, agustinos, benedictinos y carmelitas.
 
Ubicación de la cúpula mudéjar y la Biblioteca.

También en la segunda planta, está el Coro, con sillería en madera de cedro de Panamá para 130 asientos de los monjes.
 

Ya de regreso al primer piso, se visita la Sala Capitular, donde los monjes se reunían a tomar decisiones relativas a la comunidad, y que es donde el clero regular de Perú firmó el Acta de Independencia del Reino de España en 1821.

Impresiona la Sala de Profundis (donde los monjes entonaban este salmo antes de pasar al refectorio en las comidas): se exhibe en ella una colección de once magníficos lienzos (de unos tres metros de altura) sobre la Pasión de Cristo, de la escuela de Pedro Pablo Rubens:


En esta sala también hay un balcón tallado en madera del siglo XVIII, llamado Balcón de Pizarro porque estuvo ubicado en el Palacio de los Virreyes (lugar en el que Pizarro habitó en Lima, y hoy sede del gobierno de Perú) y una escalera con acceso a una pequeña cripta donde están enterrados Luis de Castilla Altamirano y su esposa (protectores de la Orden) indicada por la escultura arrodillada que lo representa.


En el Refectorio (el comedor de los frailes), hay cuadros atribuidos a Zurbarán (siglo XVII), y un cuadro de la Última Cena (antiguamente considerado del pintor Diego de la Puente) adaptado a las nuevas tierras peruanas: cuy (o conejillo de indias, roedor doméstico comestible) y rocoto (pimiento) en la mesa. Y con otras peculiaridades como mesa ovalada, apóstoles en divanes a la manera romana, un perro en escena, niños sirviendo la mesa, el diablo a lado de Judas y una ventana a través de la que se vislumbra gente.

La parte final de la visita son las catacumbas, pero antes se pasa por la Antesacristía, bajo un enorme lienzo con el árbol genenalógico de la orden de los franciscanos que nace del corazón de San Francisco en la parte inferior central:


Las catacumbas son el plato fuerte de esta visita, ya que, situadas bajo la planta de la iglesia, fueron el cementerio de una gran ciudad como es Lima, hasta 1821 (e incluso hasta más tarde pues se incumplió la prohibición de que allí siguiera habiendo enterramientos impuesta por el General José de San Martín). Se calcula que 25.000 personas fueron sepultadas en su interior hasta no hace tanto tiempo. En 1950 fueron abiertas al público para visitas:

Situación de las catacumbas en el complejo, bajo la Basílica.

Se dice que las galerías de las catacumbas están conectadas con otras partes de la ciudad como el palacio de gobierno (antiguo Palacio Virreinal) u otras iglesias.


 Bóvedas construidas con cal y canto (piedra, arena, cal y clara de huevo).

La forma de  enterrar y aplilar los cuerpos está indicada en este gráfico. El uso de la cal viva era indispensable para evitar epidemias y malos olores, así como para acelerar la descomposición de los cuerpos en un lugar donde el espacio era tan limitado:


Existen pozos u osarios de unos 10 metros de profundidad, rellenos "de forma artística" con fémures y cráneos (los huesos más resistentes y perdurables del cuerpo), destinados a absorber las ondas sísmicas en caso de terremoto proporcionando mayor resistencia al edificio.