martes, 29 de septiembre de 2015

Iglesia de San Francisco (26/05/2015)

La Iglesia (y antiguo convento) de San Francisco es la construcción más antigua existente en Chile, y por tanto en la capital Santiago. Se sitúa en el lado sur de la Alameda o Avenida del Libertador Bernardo O'Higgins y fue construída en terrenos que Pedro de Valdivia quiso se dedicaran a la construcción de un templo en el que ubicar a la pequeña imagen de la Virgen del Socorro con la que había viajado desde Perú (y a la que se habían encomendado en los momentos más difíciles del viaje como la hambruna y sed del desierto de Atacama). 

Iglesia de san Francisco, Santiago, Chile
 Vista de la iglesia en la actualidad (la entrada al convento es la parte blanca)

Al principio el templo perteneció a la Orden de la Merced, pero al viajar esta orden al sur del país durante la consquista de la Araucanía, la iglesia pasó a manos de los Franciscanos, junto con terrenos aledaños en los que construyeron un convento. 

Museo Iglesia de san Francisco, Santiago, Chile
Entrada al convento/museo.
  
El primer templo de adobe de 1544 se destruyó en un terremoto en 1583, y las sucesivas reconstrucciones han ido sufriendo daños en los siguientes terremotos, principalmente la torre campanario y las partes más altas del edificio.

Imagen antigua de la Iglesia de San Francisco con la plaza/pérgola de las flores que actualmente no existe.

Las partes más bajas: planta del edificio, entrada y claustro son realmente antiguas y recuerdan a cuarquier iglesia convento del siglo XVI-XVII que pueda encontrarse en España.

Museo Iglesia de san Francisco, Santiago, Chile

La entrada a la iglesia es libre y en ella puede intentar verse (porque es realmente pequeña, como una muñequita) la imagen de la Virgen del Socorro.
"La imagen fue construida en Italia, es pequeña y de madera policromada (...).Viajó junto a Pedro de Valdivia, desde Europa. Y tuvo protagonismo en el viaje: Valdivia le había prometido construirle una ermita si es que llegaban a un lugar seguro.  Atravesó la cordillera, el desierto y muchos kilómetros hasta llegar al valle del río Mapocho, que fue nombrado como Santiago de Nueva Extremadura. Era un lugar seguro, pero el conquistador tardó un tiempo en cumplir su promesa. De todas maneras, la escultura se “ganó” el rol de Patrona de la ciudad en construcción: cuenta la leyenda que los españoles sobrevivieron al ataque indígena solo  gracias a que ella echó tierra en los ojos de los mapuches.
La ermita prometida fue construida una vez que los debilitados colonizadores recibieron socorro desde Perú. Por ello, tanto el lugar como la escultura fueron llamadas del Socorro. El lugar elegido era, en ese entonces, un sitio apartado y solitario. La cercanía que tiene con el río producía a veces que se aislara completamente cuando había crecidas (...) La estructura ha sido modificada con el paso de los años y varios terremotos que la dañaron, pero los cimientos se han mantenido.
A la muerte de Pedro de Valdivia, la Iglesia quedó a manos de la orden franciscana. Esto fue porque se juzgó que un patrono como San Francisco –caracterizado por su sencillez, cercanía a la gente común y amor por los animales y criaturas- sería más cercano para los indígenas que se quería evangelizar. Esto desplazó un poco a la imagen principal y a la que fue motivo de la construcción de la Iglesia, la Virgen del Socorro (...)"

En la iglesia está enterrado arquitecto italiano Joaquín Toesca, que entre otras cosas, construyó el palacio de la Moneda (actual sede del gobierno chileno) y terminó las obras de la catedral de Santiago de Chile (y cuya mujer acabó ingresando en un convento tras sufrir un intento de asesinato por su marido).

Iglesia de san Francisco, Santiago, Chile

En el convento, ahora Museo de Arte Colonial de San Francisco, por una entrada que al cambio viene a ser como de dos euros, se puede visitar el claustro (en el que hay tradicionalmente animales sueltos, gallos, gallinas, pavos) y las estancias alrededor de él, con visita guiada (por alumnos de la facultad de Historia) a ciertas horas (15:30h y 16:30h). 

Museo Colonial Iglesia de san Francisco, Santiago, Chile

Museo Colonial Iglesia de san Francisco, Santiago, Chile

Museo Colonial Iglesia de san Francisco, Santiago, Chile

Las obras de arte que pueden verse son todas traídas de fuera de Chile, principalmente del Perú colonial, excepto una gran puerta de madera tallada por artesanos chilenos. 

Museo Colonial Iglesia de san Francisco, Santiago, Chile

El motivo, según la guía, es que así como los indígenas peruanos fueron razonablemente dóciles y pronto aprendieron a pintar, tallar y esculpir como los españoles (fundando sus propias escuelas), los habitantes de Chile fueron completamente renuentes a la colonización. Por ello mientras en Perú se creaban primorosas obras de arte, en Chile andaban a la greña todo el tiempo, y en lo último que podían ponerse a pensar era en crear arte: bastante tenían con subrevivir en uno y otro bando.

Así que lo que se hizo en Chile, fue adquirir obras de arte y traerlas de fuera. Pues bien, dentro del convento de San Francisco está la mayor y mejor conservada colección en Sudamérica, de cuadros de la vida y milagros de San Francisco de Asís, encargada al convento franciscano de Cuzco y realizada por el Taller de Basilio Santa Cruz (1668-1684) y el artista peruano Juan Zapaca Inga (1684)

Es muy, muy buena, por la cantidad (54) y tamaño de los cuadros, y por la calidad de los mismos: los personajes, edificios, paisajes, trajes, bordados, colores,... Parece mentira la manera en la que plasman la arquitectura de ciudades y pasisajes de Europa, tejidos y personajes, por ejemplo árabes, que supuestamente nunca habían visto. 



Durante mi visita había un señor tocando melodías barrocas con guitarra española, lo que la hacía más agradable (aunque hacía mucho frío en las salas con esos antiguos muros). 

La vida y milagros de San Francisco es muy entretenida y la manera de narrarlos pictóricamente es encomiable. Algunos cuadros se acompañan de textos aclaratorios que en castellano antiguo los hacen realmente curiosos narrando como el Santo "se solaza más cuanto mayores son sus padecimientos, porque le acercan a Dios y a la santidad".


Visitando este convento te percatas de que los santos de la época eran muy masocas. Hay también obras de arte (muy deterioradas y oscurecidas) dedicadas a San Diego de Alcalá (cuyas reliquias fueron coleccionadas y utilizadas por el rey Felipe II como puede verse en uno de los cuadros*), y a San Pedro de Alcántara. Este último (amigo y consejero de Santa Teresa) según nuestra guía, renunciaba a todo disfrute de la vida para acercarse a la santidad, así que andaba con cilicios en los pies para que hasta andar fuera un suplicio, acortó su hábito por las rodillas para pasar frío, no se permitía dormir más de dos horas seguidas, porque dormir era un placer que no podía permitirse y echaba cenizas a lo que comía para que los alimentos no le supiesen ricos. Esta historia nos la contó junto a escultura del santo, una colección de diversos cilicios del convento y una pequeña celda como las que los monjes habitaban en la época.

Otra sala que parte del claustro está dedicada a Gabriela Mistral, con algunas fotos, manuscritos, escultura de su mano y reproducciones del premio Nobel que recibió (y que ella misma cedió al convento).
Alrededor de la Iglesia de San Francisco, las calles tienen nombres de santos: Santa Rosa, San Diego (muy comercial)... en las que en un tiempo hubo colegios con esos mismos nombres, cuyas salas y pasillos se decoraban con algunos de los cuadros que hoy alberga el museo. Y al lado de él, está el que llaman Barrio París-Londres (por su arquitectura de tipo europeo), construído en terrrenos que pertenecieron al convento y de los que los monjes tuvieron que deshacerse por motivos económicos.

Barrio París Londres, Santiago, Chile

* (Fuente WikipediaFelipe II hizo llevar la momia de San Diego de Alcalá hasta las cámaras regias a fin de invocar la mediación divina en la curación de su hijo el príncipe Carlos, cuando en 1562, estudiando en Alcalá de Henares, tuvo una grave caída por las escaleras en el Palacio Arzobispal, dándose un golpe grave en la cabeza. Este hecho se consideraría después milagro y sería popularizado por Lope de Vega.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Están locos estos chilenos ? XI (Terremotos)

Cuando uno lleva un tiempo en Chile se tiene que hacer a la idea de que que la tierra se mueva es algo normal, a lo que hay que acostumbrarse, con lo que hay que vivir.

Los movimientos no muy fuertes aquí son llamados "temblores", y se producen de manera constante, de forma que, a la larga, dejan de percibirse. A los temblores más fuertes se les llama "sismos". La palabra terremoto es menos usada, a no ser para denominar una bebida típica a base de granadina, vino pipeño (o vino blanco) y helado de piña:

Bebida Terremoto, Santiago Chile

La cosa es tan cotidiana que la gente por aquí instala en sus móviles aplicaciones (como las que informan del tiempo, la bolsa, la liga de fútbol, o el tráfico) que informan sobre cuándo, dónde y de qué magnitud han sido los sismos que se están produciendo:


Los edificios aquí están incriblemente bien preparados para los temblores, a pesar de la altura a la que construyen y los vidrios y espejos con los que los adornan. No obstante la cosa a la larga se acaba notando en los cierres de ventanas y puertas (van quedándose descuadradas).

El terremoto del 16 de septiembre de 2015 fue de 8'4 y dicen que ha sido el tercero o cuarto más potente registrado en el país. En Santiago no hubo ni cortes de luz, ni de comunicaciones, ni siquiera de metro, y la gente manifestó una calma y una aplomo inusitados. Después de un terremoto uno tiene la sensación real o imaginaria de que cada cierto tiempo todo está temblando otra vez (cuando es real suele estar acompañada de ruido, de rumor, de paredes, muebles, copas y vasos).

Que no les queda más remedio que tomarse la cosa a chunga lo demuestra este "manual a seguir" que encontré al día siguiente en un periódico del país:


O las bromas de las que se llenó la red unos minutos después de que la tierra dejara de moverse (por un rato):

Los terremotos de 2010 y 2015 han sido bajo gobiernos de Bachelet.


 ONEMI: MInisterio de Interior y Seguridad Pública


Dicen que en 2010 la mayor parte de los muertos se produjo por la ausencia de aviso de tsunami por parte del gobierno. 



Relacionadas con Bolivia y su reclamación a Chile de territorio con salida al mar: 




martes, 15 de septiembre de 2015

Mercado Persa Bio-Bío Barrio Franklin (24/05/2015)

El mercado Persa Bio-Bío en el Barrio Franklin, es un gigantesco mercado tipo "Rastro" que vende todo tipo de artículos. Es enorme, ocupa cuadras y cuadras, naves, angares (galpones), aceras y calles,... y para demostrar que tiene de todo, su lema es "Piense en algo, y lo tenemos".


Mercado Persa Bio-Bío Barrio Franklin, Santiago Chile

Mercado Persa Bio-Bío Barrio Franklin, Santiago Chile

Algunos de sus angares son como un gran mercado chino, repleto de ropa, material deportivo, software, telefonía, muebles,... 


Para mí, la zona más interesante es la de antigüedades, donde dicen que van a proveerse de atrezo antiguo los productores de películas y series históricas.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

Cosas curiosas XIII (Pisco)

El Pisco es un aguardiente procedente de la uva, por cuyo nombre (algo así como el champagne y el cava) y "paternidad" disputan Chile y Perú. Lo cierto es que el Pisco se produce en ambos países, aunque con distintos tipos de uvas y con algunas diferencias en su elaboración. Para ambos, la graduación alcohólica está entre los 30º y los 50º, y los dos pasíses tienen localidades denominadas Pisco (Pisco en Perú y Pisco Elqui en Chile) alrededor de las que se centra la producción o comercialización de la bebida. 

Se dice que un país y otro no admiten el Pisco del de al lado si no le han cambiado el nombre por aguardiente de uva (es decir, ambos quieren ser dueños de la denominación), pero en ambos países, lo que hacen es ofrecerte el Pisco de un estilo u otro sin más. 

En torno a esa "disputa" se levanta un restaurante en el barrio Lastarria de Santiago, llamado "ChPe Libre. República independiente del Pisco", con cuyo nombre ya deja entender que el Pisco está por encima de fronteras políticas y que ya está bien de tantas zarandajas.




 Cartel que justifica el nombre del restaurante y las zonas o rutas de Pisco en Perú y Chile.


En este restaurante probé el "Ají de gallina" (plato típicamente peruano):


Y el "mote con huesillos" (dulce típicamente chileno):


Mientras tanto en los bares y restaurantes se consume Pisco de diversas formas: sobre todo, en cóctel, llamado Pisco Sour, mezclado con limón (verde o lmón de pica), azúcar o jarabe de goma, clara de huevo batida, hielo y unas gotas de angostura; y en Chile además, mezclado con coca cola como "Piscola".

El Pisco Sour, dulce, refrescante, se consume antes de las comidas y sin que vaya acompañado de ningún tipo de aperitivo o "andamio" alimenticio (es decir, se toma mientras eliges que vas a comer luego), por lo que "se sube" tremendamente y es muy recomendable no consumir más de uno. El segundo normalmente tumba al más pintado. 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Isla Negra (21/5/2015)

La zona de Isla Negra en la costa chilena (a unos 120 km de Santiago), era conocida como quebrada de Calbín (por la localidad de Calvín en Asturias), antes de que Pablo Neruda la renombrara, al ver una roca rodeada de mar, desde la pequeña casa de piedra que allí compró a un capitán de navío español (Eladio Sobrino) en 1939.

Isla Negra, Chile

Isla Negra, Chile



 Inscripción a la entrada de la casa ("Navegué construyendo la alegría").

Neruda rehizo y amplió la casa (rodeada de pinos y con la playa rocosa a sus pies) poco a poco ("creciendo como la gente, como los árboles"), dándole aspecto de navío (embarrancado, de marino frustrado, de marinero en tierra), con puertas chicas (como dirían aquí), techos bajos y curvos, sonoros suelos de madera, adornos, "juguetes" (colecciones de botellas con barco, caracolas, naipes, copas de colores, estribos de madera, instrumentos musicales...) y recuerdos marineros por doquier (instrumentos de navegación y gigantescos mascarones a los que dio nombre propio...).

“En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, 
sin los cuales no podría vivir. 
El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta. 
He edificado mi casa también como un juguete 
y juego en ella de la mañana a la noche”

Comedor
Tiene unas vistas impresionantes del océano Pacífico desde la mayor parte de las estancias (incluso desde la cama del dormitorio, donde se dice que Neruda exploraba el mar con un catalejo)...

Arriba el dormitorio con vistas al mar, abajo el pequeño bar.
Fuente: http://www.viajesyfotografia.com/blog/wp-content/uploads/2013/04/2-Isla-Negra-30.jpg


...,  y desde los jardines donde fue enterrado* con su última mujer Matilde Urrutia.


Busto del poeta tallado en roca.

La casa está llena de recuerdos y artículos personales, desde el poncho que el poeta vestía, hasta el traje de gala que llevó a la entrega del premio Nóbel, libros, regalos, obras de arte... 

A veces da la sensación de seguir habitada y desde luego la madera, la chimenea, el mobiliario, las colecciones de objetos y las magníficas vistas, la hacen muy singular. Cada estancia tiene su función y decoración especial. 

Aquí está el mascarón llamado la Guillermina. Neruda decía que de ella le encantanban dos cosas... (sus ojos y su pelo).

Llama a atención el pequeño cuarto, casi al final de la casa (en la popa), con techo cubierto de cinc para oír el sonido amplificado de la lluvia, "la covacha", que Neruda utilizaba para escribir, mirando al mar, sobre una vieja puerta de madera de navío traída por las olas hasta la playa, a modo de escritorio (con la escultura en bronce de la mano de Matilde, siempre presente, a su lado). 


Algunos de sus escritos (siempre en tinta verde) adornan las paredes o estantes. Cada objeto tiene una historia y un significado. Nada está puesto al azar.

Dicen que es la más bonita de las tres casas** que Neruda poseía en Chile a su muerte el 23 de septiembre de 1973 (doce días después del golpe de estado), su preferida, y que es la única que no fue saqueada por los golpistas (supongo que por estar alejada de un gran núcleo urbano). 

Isla Negra, Chile


Ahora las gestiona la fundación Pablo Neruda (no están permitidas las fotografías del interior, así que las que aquí se ven están tomadas de Internet). 

Isla Negra, Chile

La visita es muy recomendable: como dicen las guías es "un compendio visual del imaginario del poeta". El lugar transmite una gran sensación de paz, impresiona, la vista del mar es preciosa,... y el restaurante de al lado "El Rincón del Poeta" (con su pisco*** verde-tinta del poeta y su (oda al) caldillo de congrio) es muy recomendable!  

Isla Negra, Chile
Campanil y bote


* ahora no lo está (ver para más información).
** Las otras casas son: "La Chascona" (en Santiago) y "La Sebastiana" (en Valparaiso)
*** bebida alcohólica típica de estas tierras que será motivo de entrada especial.